Radio
Nacida en 1991 por iniciativa del psicólogo argentino Alfredo Olivera en el Hospital Neuropsiquiátrico José Tiburcio Borda de Buenos Aires, la emisora LT22 Radio La Colifata es un claro exponente de cómo abordar la reinserción social de los enfermos mentales internados y cómo mejorar su autoestima y reforzar su autonomía. A través del medio radiofónico, que, en palabras del propio Oliveira, permite a los internos «reconstruir el uso del lenguaje (…) cuya pérdida es uno de los elementos asociados a las psicosis», la iniciativa pretende no sólo actuar en beneficio de los discapacitados psíquicos, sino modificar la idea extendida en nuestra sociedad de que los internos psiquiátricos son gente peligrosa. Si bien en sus inicios los contenidos de la emisora se grababan en cintas y se emitían a través una emisora de San Andrés, las donaciones individuales motivadas por el buen arranque de la iniciativa y los subsidios oficiales de la secretaría de Desarrollo Social de la Nación (1996) y del gobierno porteño (1997) capacitaron tecnológicamente al hospital para contar con su propia antena, iniciando su programación regular los sábados entre las cuatro y las seis de la tarde. La buena acogida que los oyentes brindaron a La Colifata –un término coloquial argentino que significa lunático o loco simpático– ha favorecido que sus cuatro horas de programación se emitan también en versión editada en más de treinta emisoras no sólo de Argentina, sino también de Uruguay o México.
La careta de entrada del programa de Radio La Colifata, con una sintonía de fondo compuesta expresamente por el famoso músico Manu Chao –una de las numerosas celebridades que se ha interesado por la iniciativa–, tiene por lema «LT22 Radio La Colifata, rompiendo muros», una acertada metáfora para definir el proyecto de Olivera, que en la actualidad sigue al frente del mismo en funciones de director. En cada programa intervienen entre treinta y cuarenta pacientes del centro, y entre diez y veinte visitantes que asisten en directo a la emisión y también tienen la oportunidad de tomar el micrófono, en un intento de crear unas sinergias a las que Olivera se refiere en estos términos en uno de los estudios sobre La Colifata disponibles en su página web: «(la emisión es) un sistema de comunicación donde cada uno de los actores, internos, comunicadores sociales, oyentes y profesionales de la salud, participamos activamente en la construcción de espacios de salud a través de los medios de comunicación con efectos terapéuticos y sociales». Se deriva de estas palabras un doble objetivo del programa: por una parte el clínico, y, por otra, el comunitario.
El éxito de La Colifata en su versión integral y en el formato reducido en que sus contenidos llegan, en forma de pastillas de entre dos y cinco minutos de duración, a oyentes de toda Latinoamérica ha favorecido, por ejemplo, la creación del espacio televisivo La Colifata TV, con audiencias de hasta dos millones de espectadores. La iniciativa también se ha exportado con éxito a otros centros y latitudes, como demuestran las emisiones de Radio Estación paraíso (Santiago de Chile), Radio Vilardevoz (Uruguay) o Radio Durchgeknallt (Nuremberg), entre otras.
A través del portal web de La Colifata pueden descargarse archivos de audio con emisiones históricas que se remontan desde 1991 hasta nuestros días, así como seguir la actualidad de la emisora, que recientemente ha recibido la visita del prestigioso director de cine estadounidense Francis Ford Coppola, y que muy pronto saltará también a las pantallas en forma de un documental realizado por el equipo español que saltó a la fama con Balseros, cinta nominada al Oscar en 2004.