Equitación
Fundada en febrero de 1998 por iniciativa de un grupo mixto de profesionales de los ámbitos deportivo y de la medicina, la Fundación Caballo Amigo persigue la difusión de las actividades ecuestres a favor de las personas discapacitadas en España a través de cinco vías: la iniciación y perfeccionamiento de la práctica de la equitación por parte de dicho colectivo, el desarrollo de actividades ecuestres adaptadas con objetivos terapéuticos o deportivos, la formación especializada de mozos de cuadra, herradores, etcétera sobre la especificidad de la monta de las personas con discapacidad, la investigación y promoción del deporte ecuestre adaptado y de la equitación terapéutica, y, por último, la completa asistencia a los familiares y tutores de personas discapacitadas interesadas por la hípica.
Desde su base de operaciones en el Club Hípico Adonay, sito en la población madrileña de Villanueva de la Cañada, y gracias al patrocinio y a la colaboración de entidades como Repsol YPF, Caja Madrid o de la Fundación Luis Vives, Caballo Amigo divide sus actividades en tres categorías: formación, terapia y deporte.
La primera (formación) engloba todos los proyectos de la Fundación en favor de la difusión de la equitación terapéutica en el ámbito académico, e incluye un Curso de Experto Universitario en la materia –coorganizado con la Universidad Complutense, de dos semestres de duración y dirigido a profesionales de los ámbitos de la salud, la educación y el deporte–, y diversas jornadas informativas y conferencias de ámbito nacional e internacional.
Por lo que respecta al área de terapia, ésta se encarga de llevar a la práctica los postulados de la equitación terapéutica, brindando a discapacitados de todo tipo, enfermos neurológicos, colectivos con riesgo de exclusión social o personas con trastornos de conducta o comportamiento la oportunidad de subirse a lomos de un caballo y disfrutar de una experiencia ecuestre bajo supervisión. En palabras de la propia Fundación, «la terapia asistida por caballos actúa sobre la globalidad de la persona, aprovechando tanto la capacidad de empatía y de relación del animal, (…) como las características físicas y de movimiento de su cuerpo. El caballo se desplaza rítmicamente en los tres ejes del espacio, y dicho movimiento rítmico ayuda en el tratamiento y rehabilitación de las personas afectadas por diferentes trastornos motores. Igualmente, la afectividad del caballo se utiliza para mejorar trastornos de la personalidad, trastornos sensitivos y trastornos cognitivos».
Por último, el área de deporte de la Fundación es la continuación lógica de la terapia para aquellos beneficiarios de la misma con unas aptitudes de monta especiales, y favorece su integración en el ámbito de la equitación adaptada mediante la colaboración con Federaciones nacionales e internacionales o con el Comité Ecuestre Paralímpico Internacional.
Esta triple actividad es posible gracias al patronato de la Fundación, integrado por un presidente, un vicepresidente, un tesorero, un secretario y una vocal, y también a su cuerpo de voluntarios, a quienes la entidad brinda una completa formación ecuestre y sobre discapacidad, además de concienciarles sobre la importancia de los objetivos de Caballo Amigo por medio de jornadas informativas, charlas y seminarios. Desde la página web de la Fundación puede cumplimentarse un formulario para los interesados en desempeñar esta clase de voluntariado.