Danza
Face Inclusion Matters, anteriormente conocida como Phab NI Inclusion Matters, es una organización independiente con sede en Belfast promovida e impulsada por jóvenes voluntarios irlandeses. Su principal objetivo es lograr la inclusión de chicos y chicas de entre tres y veinticinco años con y sin discapacidad, de modo que la totalidad de la juventud irlandesa pueda participar en la educación, el deporte y el arte. Basada en el revelador dato por el cual una de cada seis personas de menos de veinticinco años del norte de Irlanda presenta algún tipo de discapacidad, la entidad extiende su ámbito de actuación a diversas áreas y demarcaciones geográficas del país, y lo hace a través de imaginativos programas que tienen su principal fortaleza en el compromiso de su red de voluntarios con su implementación y desarrollo.
En el ámbito deportivo, uno de los programas estrella de Face Inclusion Matters es Young Fit and Active, que aunque, como el resto de iniciativas de la entidad, abre sus puertas a chicos y chicas con y sin discapacidad, persigue especialmente la inclusión en la práctica de actividades físicas de este último colectivo. El programa lleva en activo desde 2006 y actualmente promueve la práctica de diversos deportes y programas de acondicionamiento físico en cuatro núcleos urbanos del norte de Irlanda: Londonderry, Strabane, Limavady y Coleraine. Face Inclusion Matters desarrolla también un programa bajo la denominación genérica de Sports development project más centrado en brindar a los discapacitados los elementos e infraestructuras óptimas para la práctica de diversos deportes, alquilando por ejemplo sillas de ruedas adaptadas para la práctica de, entre otras disciplinas, la pesca, el fútbol o la boccia, así como de prácticas de raíz gaélica como el hurling.
Pero Face Inclusion Matters desarrolla una labor que va mucho más allá de la capacitación de espacios y de personas discapacitadas para la práctica de actividades físicas o deportivas, y lleva a cabo programas más centrados en la inclusión social de los chicas y chicas con discapacidad en contextos recreativos y de ocio. La principal iniciativa que promueve la entidad en este ámbito es Children Embracing Diversity, un campamento de verano abierto a jóvenes de entre seis y trece años cuya principal premisa es que no se establezcan diferencias entre chicos y chicas de movilidad, raza o procedencia socioeconómica diversa. Celebrada con carácter anual y por espacio de dos semanas, la iniciativa se relaciona cada año con un tema distinto referente a la inclusión, alrededor del cual se realizan actividades relacionadas con el arte, el teatro, la música, la danza o la poesía, así como salidas y excursiones. Para el desarrollo de esta actividad, Face Inclusion Matters cuenta con el respaldo del Youth Council for Northern Ireland, así como de diversas entidades de ámbito local establecidas en los distintos lugares en que se celebra el campamento, de carácter itinerante. En su edición de 2007, el programa realizado entre los días 20 y 31 de agosto entorno al tema central de la ‘Equidad’ tuvo lugar en la población de Armagh, y aglutinó los esfuerzos de un variado grupo de entidades y asociaciones locales.
En cuanto a su organización interna, Face Inclusion Matters está integrada por una junta directiva de ocho miembros y por un equipo de siete personas encargadas de coordinar al nutrido colectivo de voluntarios que constituye el verdadero corazón de la entidad, y que puede sumarse a la iniciativa a través del correo electrónico, telefónicamente o visitando su sede central.
Fundada en Londres por Celeste Dandeker y Adam Benjamin en 1991, CandoCo fue la primera compañía de danza contemporánea británica en integrar en su elenco a personas con y sin discapacidades físicas. En su intento de hacer de la danza una disciplina artística inclusiva para todas las personas, la iniciativa pronto adquirió una gran notoriedad gracias al gran apoyo de la prensa, el público y los ámbitos educativo y de la danza, un inmejorable punto de partida que condujo a la compañía a girar extensamente por el Reino Unido y el extranjero ya en sus primeros compases. De este modo, a la altura de 1998, las producciones de CandoCo atraían a un volumen de público superior a las 16.000 personas sólo en su país de origen, y sus espectáculos se representaban en cuatro continentes en el contexto de extensas giras internacionales.
Los más de treinta espectáculos producidos por CandoCo desde que la coreografía For Starters diera el pistoletazo de salida a la aventura imaginada por Dandeker y Benjamin en 1991 le han merecido a la compañía no sólo el aplauso incondicional del público y la crítica, sino numerosos galardones. Entre ellos, cabe citar los prestigiosos Time Out Performance Award de 1992 y 2003, el premio al mejor espectáculo de danza del International Theatre Institute de 2004, el Arts Council Breakthrough Award a la excelencia y la innovación de 2001 o el Barclay’s New Stages Award de 1995.
Pero más allá de su actividad corriente como compañía de danza –enriquecida por el trabajo de coreógrafos de prestigio de la talla de Emilyn Claid, Javier de Frutos o Stephen Petronio, que alejan a sus producciones del ghetto habitual del arte hecho por y para discapacitados–, la labor de CandoCo ha ido aún más lejos en su cruzada a favor de la inclusión, capitalizando el interés suscitado por sus espectáculos y giras para desarrollar un novedoso programa educativo. Con carácter anual, dicho programa pretende cruzar las experiencias y conocimientos de los bailarines de la compañía con las de jóvenes, profesores, trabajadores sociales, fisioterapeutas y otros bailarines y coreógrafos, en un diálogo que persigue no sólo la difusión de la danza, sino también el derrocamiento de los tópicos acerca de los discapacitados y la mejora en las condiciones de vida de dicho colectivo dentro y fuera de los escenarios.
Integrada en la actualidad por un grupo de siete bailarines y bailarinas de todo el mundo y por una plantilla de nueve profesionales de reconocido prestigio en el ámbito de la danza –encabezada por el brasileño Pedro Machado y el noruego Stine Nilsen en funciones de directores artísticos–, CandoCo mira al futuro con optimismo. Entre sus más recientes éxitos cabe citar el estreno de And who shall go to the Ball? una coreografía de Rafael Bonachela creada al alimón con el músico Scott Walker, figura clave en el ámbito de la música de vanguardia y estrella pop durante la década de 1960 al frente del conjunto vocal The Walker Brothers.
Por lo que respecta a su financiación, la compañía cuenta con la ayuda de varias entidades que dan apoyo a su misión más allá de la recaudación generada por sus giras y espectáculos: se trata del Arts Council inglés, el National Express Group PLC, la Lotería Nacional británica, el prestigioso British Council, ASPIRE y el Learning and Skills Council.
La Asociación Tinglado se creó en 1995 para permitir el acceso al ámbito de las artes escénicas de las personas con diversidad funcional, brindándole a este colectivo la posibilidad de participar en talleres de formación de actores, actrices, bailarines y bailarinas. En oposición a otras iniciativas de fomento de la práctica proactiva de la cultura en el ámbito de la discapacidad, Tinglado no pretende convertir al teatro y a la danza en terapias para la superación de barreras mentales o físicas, sino en plataformas para la autorrealización y la inserción laboral de las personas discapacitadas. El centro madrileño que acoge a la asociación, en aras de la equidad que ha de caracterizar al acceso de todas las personas a la cultura, admite indistintamente a personas con y sin diversidad funcional, y pretende ser un espacio para disfrutar del teatro, la danza y las técnicas que conforman las artes escénicas. En sus instalaciones se realizan cursos monográficos y de tipo intensivo de disciplinas tan diversas y alejadas del teatro y la danza convencionales como la capoeira –el popular arte marcial brasileño–, la risoterapia o la relajación, y otras más orientadas a sus áreas troncales como la formación de actores, los bailes de salón o las danzas tribales.
El principal fruto del espacio escénico de la Asociación Tinglado es la Compañía de Teatro y Danza homónima, que, en palabras de sus principales responsables, «nace del descubrimiento de una serie de posibilidades artísticas y creativas que nos brindan el encuentro con cuerpos diferentes y mentes diversas». De este modo, el uso de cuerpos y mentes inusuales no es un freno, sino el activo principal de la compañía, que, a partir de 1997, afronta proyectos de carácter internacional en los ámbitos europeo y latinoamericano, desembarcando con varios de sus espectáculos en festivales en Perú o Brasil. Fruto del aperturismo y la transnacionalidad del proyecto, en 1999 se inicia el denominado Proyecto Transatlántico, que establece una sólida colaboración entre artistas, dramaturgos y pedagogos de España y Chile. Del año 2000 en adelante se incrementa el ritmo de producción de la compañía, y sus espectáculos se ven avalados con galardones como el Segundo Premio y el Premio Especial del Jurado en el XIV Certamen Coreográfico de Madrid, otorgado a la pieza coreográfica A piel de Pies. Otros montajes de éxito de la Compañía son Ensayo para un Beso o Habitantes de Urano.
Por lo que respecta al momento actual de la Compañía, cabe destacar el compromiso social de varias de sus últimas producciones. Por ejemplo, el montaje Fando y Lis, basado en la obra homónima de Fernando Arrabal, reflexiona sobre el tema del maltrato en el seno de la pareja, de triste actualidad, mientras que la obra Dora dibuja Caracolas, de Tomás Gaviro, se aproxima al universo emocional infantil y a la gran conmoción que crea en el mismo el maltrato a manos de los adultos.
La historia de Psico Ballet se remonta a 1980, año en que la maestra de danza y coreógrafa María Teresa León Fritsch creó la obra de la que luego tomaría su nombre la Fundación inspirada por los efectos beneficiosos que ejerció sobre su hija discapacitada la exposición a la música y la danza, y guiada por su deseo de brindar a más personas con discapacidad la oportunidad de tomar parte en el mundo de las artes escénicas. En colaboración con su compañero, Fidel Martín Navacerrada, León Fritsch amplió su radio de acción convirtiendo su Psico Ballet en un proyecto itinerante que, más que una mera representación, brindó a audiencias nacionales e internacionales la oportunidad de renovar su percepción de la discapacidad a través de los lenguajes de la danza y el teatro. Esta expansión de la idea original culmina en 1989, con la subvención del Ministerio de Asuntos Sociales que permite establecer la sede y lanzar el proyecto de la Fundación Psico Ballet.
Meritorio de galardones como el Premio UNESCO, el Laurel o el Premio Reina Sofía de Integración, entre otros, el método propuesto por Psico Ballet comprende clases de danza contemporánea, teatro onomatopéyico, maquillaje, música y voz dirigidas a personas con discapacidades de tipo físico, psíquico o sensorial. También cuenta con un programa propio para la formación de los docentes que hacen posibles estos cursos adaptados, los cuales tienen por principales objetivos el desarrollo del control emocional de los alumnos, la estimulación de sus sentidos naturales, el incremento de sus aptitudes artísticas y creativas, y, en último término, su integración social y laboral. Cada clase, tutorizada por un profesor, un monitor y un ayudante, brinda un aprendizaje individualizado, favorecido por la distribución de grupos de trabajo de no más de quince integrantes por su rango de edades y su diagnóstico.
En paralelo a esta labor docente, que constituye la principal razón de ser de Psico Ballet, la Fundación también desarrolla ciclos, conferencias y jornadas sobre artes escénicas y discapacidad, una labor divulgativa para la cual la entidad cuenta con la activa colaboración de diversas universidades pública y privadas. La Fundación también mantiene un estrecho diálogo con centros docentes y talleres de Educación Especial para enriquecerse con sus experiencias y brindar su método, y extiende esta práctica fuera de nuestras fronteras relacionándose por medio de la UNESCO con entidades e iniciativas afines en todo el mundo. Por lo que respecta al ámbito institucional de la discapacidad, la Fundación tiene un convenio con el Real Patronato de Prevención y de Atención a Personas con Minusvalía, cuenta con el apoyo de la influyente Fundación ONCE y es miembro de la Confederación española de organizaciones en favor de las personas con retraso mental (FEAPS) y de la Confederación Española de Fundaciones.
Como resultado de esta labor divulgativa y de su actividad troncal, la formación de futuros artistas discapacitados, Psico Ballet cuenta con un prestigio internacional que ha culminado en su extensión natural: las dos compañías de teatro y danza contemporánea que, bajo el paraguas de la Fundación, han girado con éxito por países como Francia, Dinamarca, Italia, Bélgica, Holanda, Portugal, Estados Unidos o Canadá, recibiendo numerosos galardones y reconocimientos que, con independencia a la mixtura de personas con y sin discapacidad que las integran, reconocen la riqueza y calidad de sus puestas en escenas y sus coreografías.