Acción humanitaria

GOAL es una organización no gubernamental de ámbito internacional con sede en Dublín que promueve actividades humanitarias y de desarrollo en países desfavorecidos de todo el mundo. Algunos de sus focos de actividad se encuentran, por ejemplo, en Sudan, Etiopía, India, Sri Lanka u Honduras. Fundada en 1977 por John O’Shea, un ex-periodista deportivo irlandés conocido por su talante comprometido y su discurso altamente politizado, la entidad realiza programas de tipo asistencialista con los cuales paliar las catástrofes que asolan las zonas más pobres del planeta, pero también realiza un valioso trabajo de lobby con el que concienciar a los gobiernos y autoridades del Norte sobre las desigualdades sociales y sus peligros inherentes. Asimismo, GOAL lleva a cabo programas a largo plazo en áreas geográficas no necesariamente castigadas por una calamidad, en las cuales intenta garantizar el acceso de las comunidades más pobres a la sanidad, la educación o a una alimentación adecuada.

La entidad cuenta con más de 1000 voluntarios y con una plantilla integrada por más de 2000 personas, una estructura que se apoya en las contribuciones financieras de los gobiernos de, entre otros países, Irlanda, Reino Unido, Japón, Australia, España o Canadá, y de las aportaciones de ciudadanos y ciudadanas anónimas y de numerosas fundaciones y entidades benéficas de todo el mundo. Además de estos sólidos cimientos, la entidad tiene una de sus mayores fortalezas en el variado elenco de deportistas de primer nivel que le han brindado apoyo a lo largo de sus treinta años de historia, y entre los que cabe destacar al tenista estadounidense John McEnroe o a los irlandeses Niall Quinn (fútbol), Padraig Harrington (golf), D.J. Carey (hurling) o Sonia O’Sullivan (atletismo). La adhesión de todos ellos a la misión y objetivos de GOAL ha permitido amplificar el mensaje de la entidad y hacerlo llegar a un público más amplio y diverso, una valiosa contribución que ha impulsado enormemente su labor en el ámbito de la cooperación internacional.

Las sinergias entre GOAL y el deporte, sin embargo, van más allá de sus embajadores más conocidos. Por ejemplo, en 1985, Eamonn Coghlan, Marcus O’Sullivan, Frank O’Mara y Ray Flynn intentaron batir en nombre de GOAL el récord de una modalidad atlética de relevos (4×1 mile relay), manteniéndose hasta la actualidad la marca lograda por el equipo.

En paralelo a la labor asistencialista y de apoyo en el largo plazo a las comunidades más desfavorecidas de más de cincuenta países de todo el mundo, mediante la cual la entidad ha invertido más de quinientos millones de euros en ayuda y desarrollo durante sus treinta años de andadura, la labor de presión política de la que GOAL es una clara abanderada en el ámbito de las ONGs ha dado también grandes frutos. Por citar un ejemplo, la entidad consiguió que el gobierno irlandés recortará en casi trece millones de euros su apoyo presupuestario al gobierno de Uganda en 2003 para poner de manifiesto su desacuerdo con los abusos de poder que han caracterizado al régimen de esta república africana, una medida de presión promovida por GOAL y ejecutada por el gobierno irlandés que constituye un claro ejemplo de cómo la presión política ejercida desde una entidad no-lucrativa puede favorecer los cambios profundos en la sociedad en favor de la inclusión, el desarrollo y el respeto a los derechos humanos.

Creado el 17-06-2007 [Sida, África, España, Música, Acción humanitaria]

La iniciativa Tambores por África surge del equipo de emprendedoras integrado por Teresa Ferreiro, Zulmarie Padin, Anna Klamburg y Míriam Algueró, provenientes de distintos ámbitos y unidas por idea de Ferreiro para acercar al primer mundo «el corazón y la experiencia de África», así como para respaldar proyectos humanitarios como el de la organización no gubernamental Orphanage África, que, entre otras actividades, asiste en su orfanato en Ayeniah (Ghana) a cincuenta niños y niñas huérfanos, en su mayoría enfermos de Sida o discapacitados físicos y psíquicos.

El primer acto promovido por Tambores por África para ayudar a esta entidad fue el concierto 600 Tambores por África, encuadrado en la programación del 2º Festival Internacional de Percusión de Catalunya y que tuvo lugar el pasado 25 de febrero de 2007 en el Auditori de Barcelona. Esta innovadora propuesta lanzó el reto a seiscientas personas de aprender juntas a tocar el djambé –paradigmático instrumento de percusión africano– durante una hora y bajo las instrucciones de seis monitores especializados, en un intento de replicar la estrecha conexión que las comunidades africanas alcanzan a través de la música. Además de recaudar el importe de la venta de entradas –con un precio único de 22 euros, y que se agotaron en el tiempo récord de tres semanas–, Tambores por África habilitó un número de cuenta para las donaciones anónimas y abrió las puertas al patrocinio empresarial, saldando su primer evento con un gran éxito en todos los apartados.

La realización del evento fue posible gracias a la cesión de los instructores e instrumentos por parte de de Sewa Beats, una innovadora compañía fundada por Doug Manuel, percusionista y antiguo realizador de documentales para la BBC, que realiza programas de formación empresarial basados en el lenguaje elemental de los ritmos y tambores africanos en combinación con las más recientes técnicas de formación corporativa. Sus programas de team building gozan de gran popularidad, y entre los clientes de su filial española, dirigida por Teresa Ferreiro, se encuentran empresas tan destacadas como Caprabo o Banesto. Por lo que respecta al diseño y desarrollo de la imagen del programa, este corrió a cargo de la compañía XuXulanstrum, encabezada por Míriam Algueró.

Por lo que respecta al principal beneficiario del exitoso evento, la organización Orphanage Africa (http://www.oafrica.org), su origen se remonta a octubre de 2002. Su fundadora, Lisa Lovatt-Smith, abandonó su cómoda y exitosa carrera profesional en el primer mundo tras comprobar en primera persona las estremecedoras condiciones de vida de los niños y niñas huérfanos de Ghana, y se mudó al país africano con la intención de dedicar sus esfuerzos a ayudar a este colectivo. Desde 2005, Orphanage Africa cuenta con una casa de acogida en el poblado de Ayeniah, y aspira a doblar antes del final de 2007 su cifra actual de huérfanos hasta alcanzar los cien beneficiarios de su actividad, un hito cifrado económicamente en 46.000 euros. Orphanage Africa, además, presta su colaboración a otros orfanatos y desarrolla programas de asistencia a la comunidad ghanesa tales como el establecimiento de granjas, enfermerías y escuelas, además de financiar la educación de 230 niños en una apuesta decidida por la educación como vía de escape de la marginalidad. Además de por iniciativas como 600 Tambores por África, Orphanage Africa realiza sus acitividades gracias a los donativos anónimos o a diversos patrocinios, así como a un numeroso grupos de voluntarios que prestan sus servicios desde el primer mundo o bien sobre el terreno.

La reveladora experiencia vivida durante su participación en el Rally Dakar de 2005 hizo que el traumatólogo Xavier Mir, largamente relacionado con el ámbito del motor y amigo de pilotos como Nani Roma, se planteara encabezar un proyecto con el que paliar las limitaciones y necesidades médicas del continente africano. Sólo un año más tarde, ese leitmotiv encontró la horma de su zapato en la Fundación Dakar Solidario, fundada por Mir con el respaldo de varios primeros espada del deporte de motor –Marc Coma, Jordi Viladoms, el propio Roma, etcétera– y diversas empresas. De este modo, el fin fundacional de la Fundación Dakar Solidario, en palabras extraídas de su propia web oficial, es «hacer llegar a los hospitales y centros médicos de la zona (id est. los países más pobres de África que atraviesa el trazado de la prueba) medicamentos, equipamiento y material médico aprovechando la celebración del Rally Dakar».

Durante sus tres primeros años de actividad, las acciones de la Fundación se han concentrado principalmente en la zona de Mauritania, un país con un índice de mortalidad infantil del 96,7 por 1000 y en el cual la esperanza de vida es de sólo 52,5 años, y que además enfrenta un futuro incierto con un nivel de analfabetismo que alcanza, en el caso de las mujeres, al 68,7% de su población.

De entre las diversas acciones desarrolladas en favor de esta nación tan precaria, la iniciativa Pilotos por África ha sido una de las que ha recibido una mejor acogida. Presentada en sociedad el 3 de julio de 2006 con motivo del arranque en el Circuito de Montmeló del Gran Permio de Motociclismo de Cataluña, el proyecto propuso una subasta benéfica a través de la popular página de eBay, de modo que en el intervalo entre los días 3 y 13 de julio, aficionados al deporte del motor de todo el mundo tuvieron ocasión de pujar por piezas exclusivas y únicas de más de 50 pilotos de fama mundial en las diversas disciplinas del deporte sobre ruedas.

La recaudación obtenida por la subasta de estos preciados tesoros, guantes, monos, cascos, botas y otros mucho ítems con olor a gasolina cedidos por estrellas de la talla de Fernando Alonso, Marc Coma, Dani Pedrosa, Valentino Rossi, Adam Raga, Alex Crivillé, Carlos Sainz, Pedro Martínez de la Rosa o Sete Gibernau, se destinó a las acciones humanitarias desarrolladas por la Fundación en el marco del Rally Lisboa Dakar de 2007. De este modo, entre los días 3 y 21 de enero de 2007 se puso en marcha una caravana con dos camiones de asistencia, un trailer y un coche de asistencia que repartió material sanitario y medicamentos a siete hospitales de Mauritania y Senegal, una parte de los cuales se obtuvieron por la aportaciones de miles de internautas que no quisieron perder la oportunidad de hacerse con un objeto de sus ídolos.

El éxito de la iniciativa Pilotos por África ha favorecido otras subastas de ítems relacionados con el mundo del motor con fines benéficos, siendo especialmente destacable la cifra de 22.660 euros recaudados por la venta en Internet de una motocicleta del campeón italiano Valentino Rossi durante su etapa en la cilindrada de 125cc., cuyos beneficios se destinaron a la ONG italiana Asociación Amigos por la Vida.