Filantropía

Creado el 09-06-2007 [Vela, Internacional, Filantropía]

Tras pasar ciento veintitrés días, siete horas y un minuto a bordo de la embarcación acondicionada especialmente para su extraordinaria travesía, el Atlantic Wholffe, el navegante escocés Leven Sinclair Brown llegó a la costa de Tobago el 27 de enero de 2006. Atrás quedaban las 4.278 millas náuticas y las anécdotas y aventuras de su travesía oceánica, que se inició en las costas de Cádiz y que le convirtió en un hombre récord, émulo de Cristóbal Colón en su tercer viaje al Nuevo Mundo y una de las pocas personas que han viajado entre los continentes europeo y americano a remo. Además del reto intrínseco a un viaje de estas características, la motivación principal de Sinclair para acometer la bautizada como Columbus Run 2005 fue contribuir con el dinero recaudado durante su aventura a dos causas benéficas con sede en su Escocia natal: The Sportsman’s Charity y The One City Trust.

La organización benéfica The Sportsman’s Charity fue fundada en 1983 por los deportistas David MacLean y John Frame. Su fin fundacional es colaborar con individuos, entidades sin ánimo de lucro y empresas en la realización de todo tipo de acciones en beneficio de sectores sociales desfavorecidos, con especial atención a las acciones que incorporan el deporte como herramienta de integración o de mejora de las condiciones de vida de sus destinatarios. La entidad organiza, entre otras actividades, torneos de golf, cenas y festivales benéficos con los que ayuda a otras entidades o promueve programas de índole social, y su volumen recaudatorio ha ascendido a más de 1.600.000 euros en sus veinticuatro años de actividad.

Por su parte, The One City Trust opera en el marco de la ciudad de Edimburgo, y trata de recaudar fondos para paliar la marginalidad en la que viven sumidos diversos colectivos de la metrópolis escocesa. Con el objetivo de alcanzar la elevada cifra recaudatoria de 2,2 millones de euros en 2008, la entidad asiste a la comunidad mediante acciones directas o bien en colaboración con otras organizaciones, poniendo su acento en promover la educación, la asistencia social, el respeto a los derechos humanos, el fortalecimiento de las comunidades y la mejora de las condiciones de vida de los sectores más pobres de la sociedad.

La amplia cobertura mediática de su aventura transoceánica permitió a Leven Sinclair Brown promocionar estas dos iniciativas benéficas, así como articular un sistema de donaciones a las mismas a través de la página web de la Columbus Run 2005. El cien por cien de la recaudación obtenida mediante dicho sistema se repartió a partes iguales entre ambas entidades, en tanto que los costes del viaje del Atlantic Wholffe fueron cubiertos gracias al amplio respaldo financiero de numerosas empresas patrocinadoras como Helly Hansen, Ward & McKenzie, Stocktrade o Brewin Dolphin. El éxito de este reto, tanto en lo deportivo como en su no menos importante aspecto solidario, ha conducido a Sinclair a plantearse un nuevo reto a realizar entre 2008 y 2009: batir el récord de la travesía atlántica a remo en una nave de doce tripulantes, situado en la actualidad en treinta y cinco días, ocho horas y treinta minutos.

Creado el 27-03-2007 [Vela, Cáncer, Filantropía, España]

El completo palmares del joven regatista mallorquín Hugo Ramón (Palma de Mallorca, 1985), quien con sólo veinte años logró completar su primera travesía Atlántica, le valió en 2005 el ser reconocido como mejor navegante español del aquel año. Carismático y emprendedor, Ramón compagina su exitosa trayectoria deportiva con un proyecto de claro ascedente social, la Milla Solidaria, mediante el cual pretende difundir y potenciar la labor de la Asociación de Padres de Niños de Cáncer de Baleares. Fundada en 1987, las actividades de la Aspanob están encaminadas al soporte de los enfermos de cáncer de entre 0 y 18 años y a sus familias, tratando de suplir las carencias que origina en el seno de una familia el diagnóstico de un cáncer infantil. Su actividad, basada en el desarrollo de programas de apoyo y ayuda y en la organización de actividades lúdicas, se ha ido incrementando durante sus catorce años de historia, y en la actualidad más de 390 niños y niñas y sus respectivos entornos familiares se benefician de su trabajo.

La convergencia entre Hugo Ramón y la Aspanob se produce en 2006, cuando ambas partes se embarcan en la aventura de la Milla Solidaria: esta iniciativa pretende que, en el curso de las 4.300 millas que Ramón recorrerá a bordo del velero Emotion Sailing Team-Aspanob a lo largo del año, la sociedad tenga la oportunidad de conocer y contribuir a la causa solidaria de la Asociación balear. Mediante esta pionera join venture, Ramón conseguirá el doble objetivo de sacar adelante su proyecto deportivo y ayudar a los enfermos de cáncer de Baleares por cada milla que avance en su embarcación, la cual supondrá una donación de 40 euros a cargo de un particular o bien de una empresa. La adquisición por parte de una entidad de más de 500 millas, asimismo, garantizará la presencia de marca de la misma en el velero de Ramón, un trato preferencial dirigido a los principales avaladores de la iniciativa.

El calendario de regatas de clase Mini para 2006 que permitirá a Hugo Ramón cubrir las 4.300 millas que bautizan a su proyecto solidario se reparte principalmente en cuatro citas: las francesas Mini Fastnet, Open Demiclé y Les Sables d’Olone-Azores, y la española Mini Barcelona. En las dos primeras, el navegante mallorquín participará junto a su padre, Gabriel Ramón, mientras que las dos últimas las realizará en solitario. La travesía entre Les Sables d’Olone y el archipiélago de las Azores resulta especialmente exigente, puesto que en sus más de 2.000 millas de recorrido los navegantes no pueden recibir ninguna asistencia del exterior.

Pero, en paralelo a su vertiente deportiva, la implicación de Hugo Ramón en la difusión de las actividades de la Aspanob se completa con varias actividades de soporte paralelas, tales como conferencias impartidas por el navegante entre jóvenes en edad escolar. Estas charlas, impartidas en el Real Club Náutico de Palma, han acercado la realidad de los enfermos infantiles de cáncer a más de mil jóvenes de las Islas Baleares hasta la fecha.

Según se presenta en su web oficial, el torneo Handbal Help Cup ofrece a jóvenes de todo el mundo la participación en un certamen de balonmano, abierto a equipos de chicos y chicas de entre 10 y 18 años, en el marco de la secular ciudad de Havlickuv Brod, en el centro de la República Checa. Una pista artificial, situada en el centro de la villa, que dispone de un aforo para 2000 espectadores, es el escenario de todos los encuentros que se disputan durante cinco días del mes de agosto. En el terreno estrictamente deportivo, el torneo pretende reunir a la crema y la nata de los jóvenes talentos del balonmano y a las estrellas del mañana.

Este festival sirve a la integración social en dos formas. En primer lugar, porque todos los beneficios del torneo se destinan a cubrir necesidades financieras, tecnológicas o infraestructurales de asociaciones de niños y de adultos con discapacidades físicas o intelectuales que, anualmente, la propia organización selecciona. En segundo, porque sirve como plataforma privilegiada de divulgación de la necesidad de igualdad de oportunidades a un importante número de jóvenes de distintos países que, con su mera participación, ya se convierten en protagonistas de una acción social concreta en beneficio de la eliminación de barreras.

Al frente del equipo gestor de Handball Help Cup, están tres personas con gran sensibilidad hacia la igualdad de oportunidades: Pável Klempir, el director general, Pável Bek, mánager del programa cultural y Jan Zdrahal, mánager del programa de eventos sociales. Los dos últimos son personas con discapacidad física que, en la web del torneo afirman: “el auténtico problema no es tener una discapacidad, sino no tener una oportunidad real. Gracias a los participantes, los mánagers con discapacidad de la Handball Help Cup, tenemos una gran oportunidad.”

Además de los encuentros diarios, la organización prepara y coordina un completo programa cultural que incluye conciertos, representaciones teatrales, partidos de exhibición y seminarios a cargo de entrenadores y jugadores profesionales en activo o retirados. Atendiendo al palmarés, 126 equipos de toda Europa, así como representantes africanos y asiáticos, han participado en las ediciones celebradas hasta el momento. Además, el evento está apadrinado por el club de balonmano local, el TJ Jiskra, uno de los principales clubes de la República Checa, que además desarrolla una notoria labor de integración de personas con discapacidad en sus cargos directivos.

Creado el 19-03-2007 [Vela, Reino Unido, Filantropía]

La Little Britain Challenge Cup debe su original concepción a Peter Thompson, Steve Green y Phil Davis, quienes, en 1988, organizaron su primera e informal edición con una cena por único premio simbólico para su triunfador. A lo largo de sus casi veinte años de historia, la relevancia y magnitud de esta cita se han incrementado exponencialmente, convirtiéndola no sólo en la mayor regata de empresa del mundo, sino en la segunda regata de mayor magnitud del Reino Unido, tan sólo por detrás de la popular Skandia Cowes Week

Organizada por y para el sector de la construcción –sus participantes son en su mayoría arquitectos y altos cargos de la industria–, la competición se desarrolla en cuatro series, y se enriquece y cobra una gran proyección social por su rico programa de actividades en tierra, que incluye cocktails, conciertos y una cena de gala el día de su clausura.

La gran oportunidad que brinda este encuentro de altos directivos y decision makers a las entidades benéficas, que ven en él una fuente de donativos y, al mismo tiempo, una gran oportunidad para cobrar una mayor visibilidad, no ha sido pasada por alto por sus organizadores, quienes, desde los inicios de la prueba, han querido dotar de protagonismo y espacio propio a una lista de iniciativas sin ánimo de lucro en rotación.

De este modo, el comité de la Little Britain Challenge Cup escoge para cada edición una lista de entidades non profit –con predilección por aquellas que incorporan de algún modo la navegación o el deporte en general como medio o fin de sus actividades– a las que destina los fondos cedidos por los diferentes patrocinadores de la prueba y por sus participantes.

A lo largo de los años, la cifra total de donativos ha superado la marca del millón de euros. En la edición de 2006 se alcanzó el récord de recaudación con más 225.000 euros –lo que supuso un incremento del 50% respecto a la anterior edición–, repartidos entre la siguiente lista de 14 organizaciones benéficas:

• The Ellen MacArthur Trust
• Jubilee Sailing Trust
• Skandia Paralympic Sailing Team
• The Cirdan Sailing Trust
• Andrew Cassell Foundation
• Cowes Sea Cadets
• Island Youth Water Activity Centre
• Sail 4 Cancer
• John Merricks Sailing Trust
• Blind at Sea
• Cowes Inshore Lifeboat
• East Coast Sailing Training Trust
• St Johns Ambulance IW
• The Rebel Trust

En paralelo a esta actividad benéfica anual, la Little Britain Challenge Cup inició también en 2006 una colaboración más estrecha y a largo plazo con el equipo náutico paralímpico del Reino Unido, convirtiéndose en uno de sus principales apoyos en su carrera hacia las Paraolimpiadas de 2012 con una donación total de más de 225.000 euros a realizar durante los próximos seis años.