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Xavier Valbuena (Barcelona, 1964) es licenciado en Biología y máster en Comunicación y Producción Audiovisual. Es también capitán de yate, especialista en la didáctica de la Astronomía y autor de diversos cortometrajes de ficción. Trabaja como profesor de ciencias en el Colegio Tecla Sala de L’Hospitalet de Llobregat.
En el año 2000 sufre un accidente de motocicleta a raíz del cual pierde su pierna derecha por encima de la rodilla. Actualmente lleva una prótesis ortopédica que le permite llevar una vida completamente normal en Vilassar de Mar, en donde reside junto con su mujer y sus cuatro hijos. Ahora se prepara para afrontar el gran reto de su vida: formar parte de la primera expedición de discapacitados a la conquista del Polo Sur.
¿Puedes explicarnos en qué consiste el proyecto “disCAPACITADOS Polo Sur 2008”?
El proyecto consiste en llevar a cabo, por primera vez en la historia, una expedición formada por discapacitados físicos cuyo objetivo es llegar al Polo Sur geográfico, en la Antártida. Concretamente, pretendemos recorrer esquiando por nuestros propios medios, y arrastrando un trineo con todo el equipo, los dos últimos grados de latitud sur. Esta travesía, de unos 250 kilómetros a través de la planicie antártica, constituye una auténtico viaje extremo ya que nuestra intención es recorrer uno de los lugares más fríos, ventosos, inhóspitos y peligrosos de nuestro planeta.
¿Cuál es el objetivo de esta iniciativa? ¿Qué se le quiere transmitir a la sociedad?
Nuestra intención es constatar “la capacidad de los discapacitados” a la vez que recaudar fondos para ayudar a diversas instituciones que trabajan en la integración de los discapacitados a través del deporte. Este mensaje principal tiene un doble público objetivo. Por una parte, el colectivo de discapacitados para quienes no siempre es tan evidente nuestro lema. En mi caso particular, y sé que también en el de muchos otros, quizás no sea necesario afirmar esta capacidad, por el contrario, sabemos que es bien cierta. Desgraciadamente, tengo constancia de que en muchos otros casos, las circunstancias personales, familiares o del entorno social han hecho que un discapacitado se sienta precisamente así, DIScapacitado. El efecto ejemplarizante que puede tener el ver como un amputado femoral, por ejemplo, llega caminando por sus propios medios al Polo Sur no tiene equivalencia con ningún discurso, por bienintencionado que sea. Nuestro proyecto habla por si solo, y si bien no es necesario que ese joven amputado, al que le llega noticia de nuestra expedición a través de los medios, parta raudo hacia la Antártida, es evidente que descubrirá que es posible una vida mucho más rica y activa que la que quizás lleva sentado en un sofá o delante de un ordenador. Por otra parte, no sólo el colectivo discapacitado puede recibir y aprovechar el mensaje. Pienso que cualquier persona, al constatar lo que somos capaces de hacer, puede utilizar nuestra experiencia para afrontar sus propios miedos o crisis con mayor decisión y valentía.
Tienes un gran interés en la divulgación del proyecto en la que participas. ¿Crees que la difusión de actividades como ésta puede ser socialmente beneficiosa?
Por supuesto. Estoy convencido de que a nivel mundial se llevan a cabo muchos proyectos interesantísimos, en el campo de la integración social por ejemplo, de cuya experiencia no nos beneficiamos simplemente porque desconocemos su existencia. En mi opinión, tan importante como diseñar y llevar a cabo una determinada iniciativa, es trabajar en su correcta difusión y amplificación mediática. Desde mi punto de vista, una de las claves que define un buen proyecto, y uno de los aspectos más olvidados y difíciles de conseguir, es tener prevista la rentabilización máxima del talento y la energía invertidos en dicho proyecto una vez éste se ha llevado a cabo. Un ejemplo: si el eco de disCAPACITADOS Polo Sur tan solo llegara y beneficiara a sus protagonistas, a sus allegados, y a las empresas patrocinadoras, no estaría en absoluto justificado el tiempo, esfuerzo y dinero invertido. Tan sólo tiene sentido el proyecto cuando, al mismo tiempo que la planificación técnica de la expedición, se ha trabajado en un programa de aparición masiva en medios y en la organización de un ciclo de charlas o conferencias por parte de sus protagonistas, que hagan llegar el mensaje subyacente del proyecto a instituciones, escuelas, hospitales y, en general, al mayor número de personas que se puedan beneficiar del conocimiento de nuestra experiencia.
Hablando de tu proyecto, ¿qué preparación estás siguiendo actualmente? (mental, física, espiritual, familiar y social…)
Aunque nunca he dejado de practicar deporte de forma no competitiva, lo cierto es que el reto ante el que me encuentro exige un plan de entrenamiento mucho más riguroso que lo que hubiera podido hacer hasta el momento. A pesar de que la expedición se llevará a cabo en diciembre de 2008, es necesario trabajar a fondo y de forma paralela algunos aspectos desde muchos meses antes:
Aspectos médicos y de ortopedia: ¿Soportará el cilindro hidráulico de la prótesis las bajas temperaturas del centro de la Antártida? ¿Existe una mayor posibilidad de congelación en la zona del muñón por falta de riego sanguíneo? Estas preguntas y otras han sido, y siguen siendo, la causa de muchas reuniones con médicos y ortopedas que han sugerido cambios en la pierna artificial o en los hábitos de cuidado del muñón para garantizar el éxito de la empresa.
Aspectos físicos: Varios amigos y conocidos que pertenecen al ámbito de la preparación física me han prestado su consejo y ayuda desinteresada, y ahora dispongo de un plan de entrenamiento donde se alternan sesiones en el gimnasio con otras al aire libre. En general dedico al entrenamiento unos 4 o 5 días a la semana, en sesiones de unas dos horas. En el gimnasio llevo a cabo un trabajo guiado tanto aeróbico (remo, cinta…) como de musculación. Al aire libre alterno excursiones a buen ritmo por la sierra litoral catalana, con sesiones en la playa en las que arrastro neumáticos tirando de ellos con una cuerda atada a un arnés.
Aspectos mentales-espirituales: Tengo la intención de organizar, con periodicidad mensual, un pequeño “reto”. Se trata de buscar una ascensión a un pico dificil, una marcha nocturna o muy larga o en solitario, que me lleve un poco al límite de mis capacidades. Igualmente, para tratar la adaptación al frío (física y mental) estoy iniciando las gestiones para llevar a cabo sesiones de entrenamiento en el interior de cámaras frigoríficas industriales, que pueden llegar hasta los -20ºC de temperatura. Me gustaría también incorporar a mi programa la práctica de alguna técnica de meditación y relajación.
Aspectos familiares-sociales: Constituyen para mi una prioridad absoluta. En este sentido, he implicado desde el principio en este proyecto a mi familia, al equipo directivo de mi colegio, y a mis amigos y allegados, de tal forma que la cantidad de colaboradores-consultores con los que cuento, y las facilidades de todo tipo que me han ofrecido, me han hecho darme cuenta de que sin su apoyo mi participación en esta expedición hubiera sido imposible.
¿Por qué motivo te has implicado en la Fundación Deporte Cultura e Integración Social? ¿Qué crees que puede aportar la Fundación?
Me parece que el deporte y la cultura son instrumentos magníficos para la integración social de determinados colectivos. Resulta maravilloso trascendir de uno mismo para formar parte de un equipo deportivo, o para compartir la interpretación de una pieza musical con otros intérpretes, o para simplemente disfrutar colectivamente de una determinada manifestación cultural o deportiva. Así es, pocas cosas como la cultura y el deporte nos hacen vivir mas en sociedad, nos empujan a integrarnos en un grupo, a relacionarnos de forma abierta con nuestros congéneres. Congéneres de los que demasiado frecuentemente nos separamos a causa de nuestras ideas o de nuestra forma de ser, pero con quienes sin duda estamos llamados a entendernos. Como decía anteriormente, estoy convencido de que el mundo está lleno de ideas, iniciativas maravillosas que utilizan el arte, la cultura y el deporte como vehículo de integración social. ¿Cuántas de esas iniciativas afortunadas no se volverán a repetir jamás por falta de conocimiento? Aquí es donde veo una de las funciones clave de la Fundación: atesorar, catalogar, divulgar, enriquecer y promocionar algunas de estas iniciativas más brillantes para que muchas otras personas puedan beneficiarse. Desde mi punto de vista, este sería el mayor de los éxitos.