Archive for Marzo, 2007
David Barrufet es uno de los jugadores de balonmano españoles más importantes de todos los tiempos. Como portero y capitán del FC Barcelona y de la Selección Nacional ha participado y conquistado las competiciones más importantes: Campeón del Mundo en Túnez, en 2005, tres participaciones en Juegos –una de ellas, en Sydney, con medalla incluida–, incontables títulos de Liga y de Copa de Europa de clubes, miembro del “Dream Team” del FC Barcelona de Balonmano y jugador que más veces ha defendido la camiseta nacional. David ha compaginado su praxis deportiva de elite con una Licenciatura en Derecho y su sensibilidad hacia las cuestiones sociales le ha movido a implicarse en el Consejo Asesor de la Fundación.
¿Tienes experiencias previas en materia de deporte e integración Social?
Aunque considero que podría haber tenido más a día de hoy, lo cierto es que, junto con otros jugadores, he participado en encuentros y actividades filantrópicas organizadas por la Asociación de Jugadores de Balonmano. La causa de la lucha contra la droga y sus efectos ha sido aquella en la que en más ocasiones he colaborado, actuando en beneficio de algunas ONGs o asociaciones con implicación en esta causa.
¿Conoces algún caso de especial interés en el que el balonmano haya servido como motor de integración de colectivos en cualquier parte del mundo?
A través de las colaboraciones que he realizado he conocido a entidades que, por lo menos indirectamente, han encontrado en el balonmano un apoyo para desarrollar su labor.
¿Crees que es socialmente rentable que las empresas y el sector público destinen recursos a promocionar el deporte y la cultura para mejorar la integración de colectivos en riesgo de exclusión?
Desde luego que sí. Pienso que el deporte tiene un papel fundamental en una época como la presente, en donde se suele decir que los valores de toda la vida han entrado en crisis. El deporte aporta a las personas gran cantidad de valores tales como el deseo de auto-superación, el compañerismo, la vida saludable entre otros muchos que podríamos enumerar. Algo parecido podría decirse de la cultura. Por eso considero tan importante que la sociedad, como un todo, invierta en ellos en general.
Hablando de forma más sectorial, creo que las empresas que patrocinan el deporte podrían apostar por dar un giro social a sus patrocinios con un mínimo aumento de su inversión y, a cambio, podrían obtener un gran retorno en imagen y en repercusión. Igualmente, desde el sector público se deberían maximizar todos los incentivos a los patrocinios deportivos y culturales que tengan ese componente social.
¿Por qué motivo te has implicado en la Fundación Deporte Cultura e Integración Social? ¿Qué crees que puede aportar la Fundación?
Se suele pensar que los deportistas profesionales vivimos una situación bastante privilegiada y considero que es cierto. Yo me he implicado en la Fundación porque estoy convencido de que va a divulgar algo que me parece muy importante: que los deportistas queremos y podemos hacer muchas cosas en favor de la integración social de las personas en riesgo de exclusión.
Entidades como nuestra fundación acercan a muchos deportistas a la posibilidad de ayudar a crear un mundo mejor, lo cual es algo que me apetece mucho y que me siento en la obligación moral de hacer. Sinceramente, agradezco la oportunidad de participar en este proyecto.
Mi principal aportación, sin duda, será la de la ilusión que me causa el poder hacer algo útil para personas con situaciones menos afortunadas y que, de paso, también ayude a divulgar el balonmano como deporte de integración al que hay que amar.
¿Cuál es actualmente el reto que actualmente te propones?
En lo deportivo, deseo ganar todos los títulos posibles desde ahora y hasta el final de mi carrera. No me olvido de que tenemos muy cerca la clasificación para los Juegos de Pekín de 2008 y, una vez allí, deseo conseguir un resultado histórico con la Selección.